jueves, 6 de febrero de 2014

No quiero...

No quiero dejar de hablarte, porque cuando lo hago un vacío se apodera de mi ser, las sonrisas no tienen sentido, son como muecas mal hechas que incomodan al mirarlas, y la respiración no es más que un pesar.

No quiero dejar de cantarte, porque sé que cuando deje de hacerlo tal vez pierda algo que no volveré a encontrar hasta que no vuelva  a hacerlo...

¿Complicado?  Nah.

2 comentarios:

  1. Es de esa clase de entrada filosófica que cuesta entender.
    Es la tercera vez que la leo y sigo sin entenderla del todo.
    Pero es preciosa igualmente. Supongo que viene a decir que si olvidas algo pierdes algo, el olvido no es exclusivo ?) No sé.
    Besos, Amanda.

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    Respuestas
    1. Yo no lo veo tan así...
      >.< Suele pasar.
      Gracias :) No, no se refiere a eso en especial. Es otra cosa ;)

      Besos♥

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